El Camíno de la Libertad - Ariege, lugar de paso privilegiado

Situado casi en el centro de la cadena pireneena, este departamento es fronterizo en gran parte con Espana, pero también con Andorra, y fue desde hace los tiempos remotos, un lugar de intercambios privilegiados con estos dos países a través de numerosos puertos, llamados aquí “ports”, cuya altitud varía entre 2 000 y 2 500 metros. Limítrofe al oeste a Alta Garona, se está el Couserans que se prolonga al este por el país de Foix, luego por el de Ax les Thermes, vecino de los Pirineos orientales y de Andorra.

Couserans y el Camíno de la Libertad.
Contiguo con España y más precisamente con Valle de Aran, esta tierra estaba idealmente situada para favorecer las evasiones. Diferentes redes citadas en preámbulo, desarrollaron allí, por este motivo. En efecto, se extiende sobre unos cuarenta kilómetros alrededor de Saint-Girons, su capital administrativa, y punto de junción de valles diversos, la mayoría de ellos dan a la frontera por el alto Couserans, región montañosa particularmente arbolada y difícil de acceso ; está situada globalmente entre el Portet d’Aspet, vecino del pico de Crabère (2 629  m) y los confines de Massat, dominados por el pico de los Trois Seigneurs (2 199 m).

Pasar a España
Durante la ocupación, une vía de ferrocarril, hoy desaparecida, unía Toulouse a Saint-Girons (la casa del camino de la Libertad fue construida simbólicamente en el sitio exacto de la antigua estación, final de la línea y muy vigilada por la Milicia y la Gestapo). Los candidatos a la evasión, estaban, desde entonces, en el sitio... Únicamente antes de noviembre de 1942, por las razones ya evocadas, la mayora de sus tentativas fueron coronadas de éxito, porque fueron conductos por itinerarios que no presentaban grandes dificultades, tales los puertos de Salau o de Aula, desde los pueblos de Couflens y de Seix ; pero cuando las fuerzas de ocupación entraron en la zona libre, hubo que obligatoriamente utilizar redes, beneficiar de intermediarios y de guías seguros, expertos en estas misiones, y actuar en mayor discreción para tener la suerte de conseguir.

Lo difícil, y lo largo de los itinerarios aumentaron con el paso de los meses, proporcionalmente a su vigilancia : los caminos fueron entonces y por todas las estaciones puertos como el de Guillou por Aulus (una criatura judía pasó allí en brazos de Juana Rogalle, honorada con título de Justa 60 años después), como el de Marterat, por Ustou, de Orle u de Urets por Sentein, de Bentaillou por el valle de Biros y por fin y sobre todo el de Claouère por el Monte-Valier, el camino de referencia, cuyo documento descriptivo hará apreciar mejor al lector, las dificultades tan materiales como físicas, psicológicas meteorológicas (a menudo terribles en primavera y en invierno) propias de todos estos caminos que aguantaron a grados diversos todos los candidatos a la evasión. Inútil decir que un gran número de ellos murieron allí : indubitablemente estas travesías peligrosas engendraron muchos dramas conocidos o desconocidos.

Los guías del Couserans pagaron también un pesado tributo de ejecuciones y de deportaciones. El conocimiento perfecto del terreno tanto como las costumbres de sus perseguidores les permitió sin embargo burlar frecuentemente las trampas tendidas. En total, unos treinta de ellos permitieron un desenlace feliz a casi 3 000 personas : 2 506 hombres y 158 mujeres catalogados en los registros de la cárcel de Sort en España, a los cuales se puede añadir los que, por suerte, evitaron el encarcelamiento español, epílogo temporal de todos los pasos efectuados en el trayecto de unos veinte caminos diferentes de evasión. Entre aquellos, uno de los más emblemático y más representativo es el Camino de la Libertad, ya citado anterioramente, uniendo a través de los Pirineos San-Girons a Sort por el Monte Valier.